Animal Kinhood Animales salvajes Least Concern
12 min de lectura 8 capítulos Live · Mediterráneo
Bruno · Mantis religiosa AK · 05 N 38°18′ E 5°00′ Bruno Mediterráneo, ES PHOTO ©YP · 2025
Animal Kinhood · Animales salvajes Nº 05 / 19 Episodio · Bruno
Mantis religiosa

Bruno.

Mantis religiosa

La presa no ve lo inmóvil. Toda mi técnica está en no moverme antes.
Súmalo a tu Kinhood.Ya forma parte de tu Kinhood.
Biografía · Bloque 01 de 03 Mantis religiosa
Caps · I–II

La historia.

I
CAP · 01 / 08

Los auriculares del vecino

Para explicar cómo acabó Bruno detrás de una mesa de mezclas en Marsella hay que ir a un bloque de pisos en las afueras de Montpellier, a un piso tercero donde vivía un vecino que había sido DJ. Bruno tenía catorce años. Oía música a través del techo — no la canción, sino una vibración que bajaba por las tuberías y las paredes como si el edificio entero estuviera respirando. Un día subió y llamó a la puerta. El vecino le prestó unos auriculares Sennheiser HD 25, los mismos que usan los que pinchan en serio, y Bruno se los puso y escuchó la misma canción que llevaba semanas oyendo a través del hormigón.

Era otra cosa. No la melodía — el espacio. La distancia entre el bombo y la voz. El aire dentro de la mezcla.

Desde ese día dejó de escuchar canciones y empezó a escuchar sonidos. El vecino se mudó. Bruno nunca devolvió los auriculares. Los tiene colgados de un clavo junto a la puerta de su piso, en Marsella. Ya no suenan bien, pero ahí siguen.

Antes de eso, Bruno ya era Bruno. De crío era el que se quedaba quieto en el patio mirando insectos mientras los demás jugaban al fútbol. Los profesores le describían como "muy tranquilo, quizá demasiado". No era marginado — simplemente no participaba. A los ocho años descubrió que si se quedaba absolutamente inmóvil en el jardín de su abuela, las lagartijas se le subían a los pies. Cuarenta minutos sin moverse (él dice una hora, probablemente exagera). Entender que la inmovilidad no es pasividad, sino una forma de dejar que el mundo se acerque. Ese fue el primer momento importante.

Su padre se fue cuando tenía cuatro años. Sin explicación, sin drama. Un día estaba y al siguiente no. Su madre, profesora de primaria, no habló del tema. Bruno no preguntó. Hay un vacío ahí, y Bruno lo maneja como maneja todos los vacíos: no lo llena, no lo persigue.

II
CAP · 02 / 08

Montpellier a Marsella

En el instituto sacaba notas mediocres en todo excepto en física y en música. Dieces en música sin estudiar. Suspensos raspados en lo demás. Un profesor de tecnología le dejó usar el equipo de sonido del salón de actos para un festival de fin de curso. Bruno se pasó tres semanas poniendo cartones y telas para controlar las reverberaciones de un salón que normalmente sonaba a cueva. Calibró los altavoces con un micrófono prestado y un software gratuito. El festival sonó decente por primera vez en la historia del centro.

Nadie le felicitó en público. El profesor le dijo en privado: "Tienes oído. Haz algo con eso."

A los dieciocho, en vez de ir a la universidad, cogió un tren a Marsella con una mochila y la dirección de un estudio de grabación que buscaba ayudante. Le pagaban lo mínimo por cargar equipos, enrollar cables y servir café. Le daba igual. El estudio era su escuela.

En esos primeros meses cenaba pan con queso en un banco de la Plaine porque no le llegaba para más. En dos años pasó de roadie a asistente de sonido. A los veintiuno hizo su primera mezcla FOH en Le Molotov, una sala de doscientas personas. La banda era terrible. El sonido fue correcto. Bruno supo que esto era lo suyo: no por la música ni por la sala, sino por el problema. Hacer que un espacio suene como debería sonar.

Se mudó a un estudio de veintiocho metros cuadrados en Cours Julien con techos de tres metros y medio — un antiguo taller de costura reconvertido — y sigue ahí. Las paredes son verde claro. Cuando está sentado en el balcón con su chaqueta verde lima, los vecinos no le distinguen del follaje.

Voiceline · cita canónica del personaje Bruno · Mantis religiosa
Pasa el cursor para pausar
La presa no ve lo inmóvil. AK · 05 · Bruno · Mediterráneo 2025 Si la hembra ya ha comido, el macho sale vivo. Voiceline · Mantis religiosa El mito viene de laboratorios sin bosque. AK · 05 · Bruno · Mediterráneo 2025 La presa no ve lo inmóvil. AK · 05 · Bruno · Mediterráneo 2025 Si la hembra ya ha comido, el macho sale vivo. Voiceline · Mantis religiosa El mito viene de laboratorios sin bosque. AK · 05 · Bruno · Mediterráneo 2025
§ 04 · Objetos Ediciones abiertas · cotidianos
10 piezas · Impresión bajo demanda

Lleva a Bruno a casa.

Biografía · Bloque 02 de 03 Raíces
Caps · III–IV

Las raíces.

III
CAP · 03 / 08

La noche de Arles

Hasta los veintitrés años, Bruno decía que sí a todo. Cualquier bolo, cualquier sala, cualquier banda. Así funcionaba el sistema del intermittent du spectacle — el régimen francés de trabajadores del espectáculo: acumulas horas, cobras. Si no acumulas, no cobras.

Entonces vino Arles. Festival Les Suds, concierto al aire libre, tres mil personas. Bruno llevaba el FOH. A mitad del set del artista principal, una ráfaga de mistral derribó una torre de altavoces lateral. El sistema de sonido del lado izquierdo dejó de existir. Tres mil personas, la mitad sin sonido. Bruno tenía dos opciones: parar el concierto o redirigir todo el audio al lado intacto en menos de dos minutos.

Lo hizo. No era perfecto — el lado izquierdo apenas oía — pero el concierto terminó.

Al acabar, el director de producción le dijo que había salvado el show. Bruno no respondió. Se fue al parking, se sentó en el capó de un furgón y estuvo cuarenta minutos mirando las estrellas. ¿Fue la primera vez que entendió que su trabajo importaba más allá de hacer que las cosas suenen bien? Puede ser.

También fue la primera vez que se quedó tres días sin poder escuchar música. Tapones puestos incluso para dormir. Agotamiento sensorial, lo llaman. Bruno aprendió que su capacidad tiene límites. Desde entonces elige. Salas con buena acústica de base, bandas que respeten la prueba de sonido, promotores que paguen a tiempo. Se ganó fama de difícil en un sector donde los técnicos dicen sí a todo. No le importó.

IV
CAP · 04 / 08

La cadena y el mapa

Hay dos objetos en la vida de Bruno que dicen más de lo que él diría nunca. El primero es una cadena de eslabones medianos, plata mate, que lleva al cuello desde los veinticuatro años. Era un trozo de cadena de un flight case roto. Se la dio Marc, un roadie veterano de sesenta años que se jubilaba después de una última noche en L'Affranchi. "Para que no se te olvide de dónde vienes." Bruno se la puso y no se la ha quitado.

Nunca cuenta la historia. Cuando alguien pregunta por la cadena, cambia de tema.

El segundo es un mapa de Marsella pegado con cinta en la pared del baño, marcado con puntos rojos. Son sus puntos de grabación favoritos. Porque Bruno, además de mezclar conciertos, graba sonidos. Sale con una grabadora Zoom H5 y un micrófono omnidireccional, casi siempre de noche, y captura lo que encuentra: un contenedor cerrándose en seco junto al puerto, las gaviotas a las tres de la mañana, un grupo de jóvenes riendo en árabe al fondo de una calle de Noailles, el viento del mistral contra las antenas del puerto.

No publica nada. Lleva tres años grabando y no ha compartido ni un archivo. Dice que no están listas, pero llevan tres años sin estar listas. Su favorita es una de cuarenta minutos del mistral en el dique del Pharo: viento contra mástiles de barcos, una lata rodando por el muelle. La escucha cuando necesita recalibrarse.

Biografía · Bloque 03 de 03 Oficio
Caps · V–VI–VII–VIII

El presente.

V
CAP · 05 / 08

Cours Julien a las once de la mañana

La rutina de Bruno es la de alguien que funciona mejor cuando cae el sol. Se despierta sobre las once. Café — el primero de tres, siempre solo, siempre en taza pequeña. Sale a comprar algo para comer al mercado de Noailles, quince minutos a pie: verdura, fruta, pollo. Siempre al mismo puesto, una verdulera argelina que le guarda las berenjenas grandes porque sabe que cocina tajín. No hablan más de tres frases cada vez.

Vuelve, come poco, revisa equipo, limpia cables. A las cinco sale hacia el bolo si hay. Prueba de sonido de seis a ocho. Cena rápida — kebab, falafel, algo del mercado que se pueda comer andando. Concierto de nueve a medianoche. Recogida hasta la una o las dos. Camina a casa. Graba algo si le apetece. Duerme a las tres o cuatro.

Si no tiene bolo, a las seis de la tarde baja al bar tunecino de debajo de su casa. El dueño le pone té a la menta sin preguntar. Nunca se han presentado formalmente. Bruno se toma el té — o un pastis, depende del día — escucha las conversaciones de alrededor y se va. No se queda más de cuarenta minutos.

Los domingos no trabaja. Se queda en casa, cocina algo largo — tajín, ratatouille, algo que lleve más de una hora de fuego lento — y lee sobre acústica o sobre insectos. Su otro tema, desde niño.

VI
CAP · 06 / 08

Invierno

Hay una cosa que Bruno no admite: que el frío le afecta. Por debajo de doce grados su cuerpo se ralentiza, pierde concentración, se vuelve torpe con los dedos. La calefacción de su piso está siempre a veinticuatro grados. En enero, con el mistral helado, llega a una prueba de sonido con las manos tan frías que no puede girar los potenciómetros. Se las mete en los bolsillos cinco minutos. Alguien le ofrece guantes. Los rechaza: no siente las frecuencias con guantes.

Espera.

Los meses de invierno son sus meses peores. Duerme más, sale menos, cancela planes. Cocina más — es su forma de habitar el tiempo muerto. En verano es otro: las ventanas abiertas, los festivales del circuito mediterráneo (Barcelona, Cádiz, Salónica), las rutas largas por la corniche a las once de la noche. El olor a salitre subiendo desde el puerto viejo, que a esa hora huele distinto que de día.

En su piso hay tres cajas de flight case apiladas que usa como mesa de café. Dentro: cables, adaptadores, gaffer tape. Un tarro de cristal lleno de púas de guitarra que músicos han ido olvidando en sus mesas a lo largo de los años. No colecciona. Simplemente no las tira. El colchón está en el suelo, en el rincón más oscuro.

VII
CAP · 07 / 08

El sonido del agua contra piedra

Bruno vive solo. No ha tenido compañero de piso desde que se lo pudo permitir. Ha tenido dos relaciones — seis meses una, ocho la otra — y las dos terminaron por la misma razón: no sabe estar con alguien todo el rato. No lo dice con drama. Lo dice como quien describe el clima. Si alguien se queda a dormir, duerme en el sofá. La cama es suya. El baño es suyo. Si alguien se acerca demasiado rápido emocionalmente, Bruno no confronta: se evapora.

Una noche, después de un concierto, una músico le dijo que le gustaba. Bruno se quedó inmóvil tres segundos, dijo "gracias" con sinceridad total y se fue a recoger cables.

Pero no está solo del todo. Hay una gata callejera que duerme en su portal. Bruno le deja comida pero no la toca. La gata no se acerca. Coexistencia sin contacto. Y hay un vecino jubilado en el primero que riega las plantas del patio a las siete de la mañana. Bruno le oye cada día. Nunca han hablado. Pero si un día no oye el agua, se preocupa.

Y hay [Alek](/es/animal-kinhood/alek/). Se conocieron en un festival de música en Bilbao. Bruno estaba grabando el puerto de madrugada y Alek estaba haciendo guardia en un muelle. Alek le preguntó qué grababa. "El agua contra el casco de tu barco." Se quedaron hablando hasta las cinco de la mañana. Desde entonces se mandan mensajes de voz cada dos o tres semanas. Alek le manda audios del puerto de Reykjavík — grúas, viento, gaviotas. Bruno le manda trozos de conciertos o del mistral. A veces Bruno tarda días en responder y Alek se pregunta si le importa.

Le importa. Solo que responder requiere energía social que no siempre tiene.

Su madre llama una vez al mes desde Montpellier. Las conversaciones son idénticas cada vez. "¿Has salido con alguien?" "No." "¿Has hecho algo divertido?" "Grabé el viento contra el puerto." Silencio.

VIII
CAP · 08 / 08

La sala vacía

Lo que le da energía es esto: una sala vacía con buena acústica. El momento justo antes de que empiece un concierto, cuando todo está calibrado y el público aún no ha entrado. Ese silencio no es vacío — está lleno de posibilidad. El primer café del día. Caminar solo por la corniche de noche.

Lo que se la roba: gente que habla sin decir nada. Que le toquen el equipo.

Cuando algo va mal, Bruno se queda más quieto de lo habitual. La cabeza deja de girar. Las manos bajan a los costados.

Trabaja entre quince y veinte conciertos al mes en temporada alta, cinco a ocho en invierno. Le Molotov, Espace Julien, L'Affranchi, alguna rotación en el MUCEM. La misma semana puede mezclar un trío de oud argelino el lunes, punk hardcore el miércoles y un DJ set de techno industrial el sábado. Si le preguntan cuál le gustó más: "El que sonó mejor."

Hay un técnico joven que le sigue a los bolos. Quiere aprender. Bruno le deja estar al lado de la mesa pero no le explica nada. "Mira y escucha." Y hay una stage manager en Le Molotov con la que se comunica solo con gestos durante los conciertos. Fuera del trabajo no se ven.

Bruno detecta cosas que otros no detectan. En un backstage, nota que un guitarrista está afinando medio tono bajo desde diez metros de distancia. Se acerca y le dice al oído: "La tercera cuerda." En un festival nocturno, para un concierto porque ha oído un cable de alta tensión rozando la estructura metálica del escenario entre ochenta decibelios de música. Usa tapones selectivos fuera del trabajo, se despierta si algo cambia en el patrón de ruido nocturno de la calle.

Hay un sonido que Bruno no sabe nombrar. El sonido del agua contra piedra. Lo descubrió en los Calanques un día de verano que fue solo — una hora de bus, caminata hasta una cala, sentado en las rocas con la grabadora encendida. No es que le guste. Es que le produce una emoción que no tiene palabra.

Eso, y que si tuviera que dejar Marsella, perdería más de lo que admite.

> **Cita canónica:** Si la hembra ya ha comido, el macho sale vivo. El mito del canibalismo viene de laboratorios sin bosque.

§ 06 · Almas conectadas 01 vínculos canónicos
Animal Kinhood

Almas conectadas.

§ 07 · Ficha de especie Mantis religiosa
Mantidae · Mantodea

Sobre el mantis religiosa.

Hábitat
Praderas, matorrales mediterráneos, bordes de campo y zonas periurbanas soleadas desde el sur de Europa hasta el norte de África y el oeste de Asia; introducida con éxito en América del Norte desde 1899.
Dieta
Depredadora generalista por emboscada: permanece inmóvil hasta que la presa entra en rango y la captura con las patas raptoras en un golpe de entre 50 y 70 milisegundos.
Longevidad
En libertad, 6-12 meses como adulto; los huevos en la ooteca superan el invierno y eclosionan en primavera.
Peso
Entre 1,5 y 5 g según sexo; longitud corporal de 5 a 7,5 cm. Las hembras son notablemente más grandes que los machos.
Adaptación
Visión estereoscópica tridimensional exclusiva entre los insectos, confirmada en 2018 por la Universidad de Newcastle; la cabeza gira 180°, única entre todos los insectos conocidos.
Récord
En el estudio de campo de Liske y Davis (1987) publicado en Animal Behaviour, se registró canibalismo sexual en el 31 % de las cópulas observadas en condiciones naturales en Europa.

Amenazas principales

  1. Uso masivo de pesticidas e insecticidas en agricultura intensiva.
  2. Pérdida y fragmentación de hábitats abiertos por expansión urbana y agricultura industrial.
  3. Contaminación lumínica nocturna que altera el comportamiento reproductivo de los machos.
  4. Cambio climático y episodios de sequía extrema que reducen la disponibilidad de presas.

¿Sabías que…?

01

El canibalismo sexual de la mantis ocurre en solo el 13-31 % de las cópulas silvestres. Los estudios antiguos se hicieron en laboratorio con hembras hambrientas, lo que disparaba la tasa. En el campo, cuando la hembra ha comido bien, los machos escapan intactos.

02

Todos los vertebrados calculan distancias con los dos ojos, pero ningún otro insecto lo hace. En 2018, investigadores de la Universidad de Newcastle pegaron diminutas gafas de cine 3D a mantis vivas y confirmaron que sí ven en tres dimensiones, aunque solo procesan objetos en movimiento en 3D, no escenas estáticas.

03

La mantis religiosa es el único insecto conocido capaz de girar la cabeza 180 grados de forma independiente del resto del cuerpo. Esta movilidad le permite rastrear una presa en movimiento mientras permanece absolutamente inmóvil, sin delatar su posición.

04

El nematomorfo Chordodes parasita las mantis y crece en su interior durante meses. Cuando alcanza la madurez, manipula el sistema nervioso del huésped y lo compele a buscar agua y lanzarse a ella, completando así el ciclo acuático del parásito.

05

La mantis posee dos grandes ojos compuestos más tres ocelos simples entre las antenas. Además, tiene un único órgano auditivo en el centro del tórax capaz de detectar los ultrasonidos emitidos por los murciélagos, su principal depredador nocturno.

06

La hembra deposita entre 100 y 300 huevos encapsulados en una espuma proteica que se endurece en contacto con el aire. Esta estructura resiste heladas de hasta -15 °C y lluvias intensas.

§ 08 · Conservación tres programas · verificados
Mantis religiosa

Ayuda a proteger esta especie.

Cada compra contribuye, pero la donación directa hace más. Tres ONGs con programas específicos verificados para esta especie.

Nº 01 / 03

Buglife.

Buglife — The Invertebrate Conservation Trust

ONG británica dedicada exclusivamente a la conservación de invertebrados; trabaja en la creación y restauración de hábitats de polinizadores y gestiona la red B-Lines de corredores de hábitat.

Donar a Buglife
Nº 02 / 03

RE.

Rewilding Europe

Organización europea que restaura paisajes degradados en once áreas del continente; sus actuaciones en la cuenca mediterránea amplían los hábitats abiertos que la mantis necesita para reproducirse.

Donar a RE
Nº 03 / 03

SEO/BirdLife.

SEO/BirdLife — Sociedad Española de Ornitología

Sus programas de conservación de pastizales y zonas esteparias del mediterráneo español mantienen los ecosistemas abiertos donde la mantis religiosa alcanza sus mayores densidades.

Donar a SEO/BirdLife
Animal Kinhood · 19 personajes

Diecinueve nombres. Diecinueve historias. Diecinueve personalidades. Un mismo proyecto.

Catálogo completo · Drop 01 — Q3 2026 Explorar Animal Kinhood