Se toca las muñecas y espera
Bruno tiene un gesto que repite sin darse cuenta: se toca las muñecas cuando piensa, como si comprobara que siguen ahí, cada vez que espera a que la sala se calle o a que una idea termine de bajar. No está en el retrato; es un tic, de esos que a uno lo delatan. Primero las muñecas, y después la calma. Es la manera que tiene de coger aire antes de decidir qué cambiar.







