La noche que el mistral tiró una torre
En el festival Les Suds, en Arles, al aire libre y con tres mil personas, una ráfaga de mistral derribó una torre de altavoces y medio público se quedó sin sonido. Bruno, al mando, redirigió todo el audio al lado que seguía en pie en menos de dos minutos. El concierto terminó y la gente casi no se enteró de que algo se había roto, que es justo el punto: si el público lo nota, algo ha fallado.







