Sobre Yago Partal.
Yago Partal, fotógrafo y artista visual en Barcelona. Creador de Animal Kinhood —antes Zoo Portraits—: retratos digitales de animales con nombre, oficio y biografía.
Biografía
Soy Yago Partal. De crío no dibujaba por vocación: dibujaba para estar en otra parte. Libretas enteras de monstruos y de bichos que no existían. En el colegio me llamaban «el niño marica que dibujaba bien», y la libreta era por donde se salía de allí.
A los dieciséis me encontraron un tumor en la columna y pasé años entrando y saliendo de quirófanos. De aquello me queda la mano izquierda medio dormida, que no responde del todo. Lo cuento porque desde entonces miro una imagen de otra manera. Lo primero que hice al salir fueron autorretratos. Luego series enteras —Violencia, Intimidad fantasma, Deformidad—, todas digitales, todas de cuerpos que no entraban en ninguna casilla limpia.
Hice bachillerato artístico y entré en Bellas Artes, en la Universidad de Barcelona. Los viernes los pasaba en los cines Icaria con Manel: dos películas en versión original, una antes de comer y otra después, y el resto del día discutiéndolas. Ahí aprendí a mirar despacio, que es más o menos lo único que se me da bien.
En 2003 monté un estudio con un amigo. Cerró pronto: no teníamos ni idea. Años más tarde entré de diseñador conceptual en DDT, un taller de efectos especiales, y de allí salieron la máscara y el maniquí de «La piel que habito». Dos años haciendo criaturas. Detrás de cada monstruo hay una mano que lo fabrica, y eso me ha servido para todo lo que vino después.
Los animales vestidos llegaron en 2012, casi de rebote, con el nombre de Zoo Portraits. Al año siguiente se hicieron virales y una mañana me desperté con el correo lleno de marcas, de medios y de desconocidos de medio mundo. De ahí salieron el libro con teNeues, las galerías y los encargos. Entre los dos primeros lotes de personajes acabé reuniendo más de quinientos.
Con los años lo rehíce desde la raíz y lo llamé Animal Kinhood. Mismo encuadre frontal, mismo fondo limpio, pero ahora cada uno tiene nombre, oficio y biografía: Otto es un zorro ártico que se despierta a las tres y cuarto sin alarma, porque el cuerpo decide por él. Ninguno de estos animales es la foto de un animal real. Los creo combinando fotografía con licencia, fotomontaje, texturas y fragmentos generados con IA como material de partida, y los ensamblo y remato a mano por capas. La composición y la autoría son mías. Trabajaba así mucho antes de que hubiera IA.
§ 02.A.1Lo primero que hice.



§ 02.A.2Dónde ha estado.
La primera exposición de Zoo Portraits fue en Tokio, en la UltraSuperNew, en octubre de 2013. Después vinieron Siem Reap, Londres, Lyon, Saché, Mónaco, Barcelona y el Museo Chimei de Tainan, que reúne arte e historia natural bajo el mismo techo. De todas, es donde mejor han encajado.

§ 02.A.3Colaboraciones y clientes.
Apple metió uno de mis retratos en su anuncio global de iOS 10. Adobe me encargó tres leones para «Be a Lion», en Cannes Lions, y The Body Shop la campaña «Go Wild» entera, de la cartelería al packaging. Con el departamento de turismo de Queensland hicimos fauna australiana. También he salido en The Huffington Post, CBS News, Time Out y Daily Mail.

§ 02.A.4En lo que ando.
Tardé mucho en saber cómo se llamaba lo mío. Autismo con altas capacidades, diagnosticado ya de adulto, después de toda una vida poniendo una cara para pasar por normal. Llevaba dos máscaras a la vez, la del autismo y la de ser gay, y las dos se aprenden igual: mirando a los demás y guardando lo que sobra. Cuando por fin me la pude quitar, no desapareció. Se quedó de material, y he hecho series enteras con ella.
Durante años me costó enseñar las dos caras a la vez, los animales y la obra oscura, como si hubiera que elegir entre el que gusta y el que soy. Ya no. Hacen lo mismo: coger lo que se aparta y ponerle un rostro para que no puedas seguir sin mirarlo. A mi hijo le puse Elliot, por el niño de E.T. Todavía no sabe de dónde le viene el nombre. De momento construimos cosas juntos con las manos, la suya y la mía, la que va bien y la que va a su aire.
Si te queda una duda sobre cómo está hecho algo, escríbeme. Lo que hay a la venta está en la tienda.