Animal Kinhood Animales salvajes Preocupación menor
12 min de lectura 9 capítulos Live · Longyearbyen
Retrato frontal de Hakon, un charrán ártico macho adulto de capucha negra, mejillas blancas y pico rojo coral, con los ojos oscuros a los lados de la cabeza. Lleva una braga de cuello coral sobre un cuello alto naranja, una sudadera amarilla con cremallera y una chaqueta bomber turquesa. Fondo liso verde grisáceo. AK · 36 N 78°13′ E 15°39′ Hakon Longyearbyen, NO PHOTO ©YP · 2026
Animal Kinhood · Animales salvajes Nº 36 / 36 Episodio · Hakon
Sterna paradisaea

Hakon.

Charrán ártico

En agosto la madera se mueve más.
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Biografía · Bloque 01 de 03 Charrán ártico
Caps · I–II–III

Las tres filas de la ladera.

I
CAP · 01 / 09

Dos golpes y escucha

Las casas de Longyearbyen no se apoyan en el suelo. Están levantadas sobre pilotes clavados en un terreno que se hiela y se descongela y que, cuando le da por moverse, se lleva la casa consigo. Las tuberías van por encima, metidas en cajones de madera, porque enterrarlas tampoco es una opción. Hakon Bendiksen entra en una de esas casas, se queda de pie en el recibidor y da dos golpes de nudillo en la pared. Luego espera un segundo, escuchando, antes de tocar nada.

Lo hace también en casas que no va a arreglar. En la de su madre lo hace en el mismo sitio, junto al marco de la puerta de atrás, y ya nadie se lo comenta.

Es carpintero. Apuntala, calza y renivela, y en el pueblo eso quiere decir que cuando una esquina empieza a bajar lo llaman a él antes de llamar a nadie. Trabaja en las tres filas de casas de la ladera y en dos naves del muelle, y de vez en cuando le cae un cajón de tubería con la tapa reventada por el hielo.

Un trabajo suyo es siempre el mismo trabajo. Abrir por debajo, despejar, meter el gato hidráulico junto al pilote, subir poco y despacio, calzar, bajar el gato, medir. Si el número no cuadra, sacar la cuña, cortar otra y repetir. La parte que dura es la de arrastrarse por debajo sobre plástico con una linterna en la boca, y esa parte no la cuenta.

II
CAP · 02 / 09

Milímetro y medio

Lleva una libreta con dos columnas por casa: la medida de primavera y la de otoño. Veintitantas casas, dos veces al año, desde los dieciocho. La de primavera la toma antes de que el suelo empiece a soltarse; la de otoño, cuando ya ha hecho lo que iba a hacer. Cuando alguien le pregunta cuánto se ha movido una, dice el número antes de decir si es grave.

Milímetro y medio es su unidad para todo lo pequeño. Milímetro y medio de desplome, milímetro y medio de holgura en un marco, milímetro y medio de lo que sea que le importe poco y le importe algo. «No es nada», dice, «pero es milímetro y medio cada año».

Si en otoño una casa le sale con dos milímetros de golpe, la pone al principio de la lista y se la queda para el final del invierno, cuando el suelo está duro y todo se puede tocar sin que se mueva debajo. Eso lo decide él y no lo consulta.

La otra cosa que hace antes de medir es señalar con el dedo. Entra en la calle, mira la fachada desde el otro lado y apunta la esquina que está cediendo. Después saca el nivel y el número le da la razón. Lo llaman por eso, para ahorrarse un peritaje, y él lo despacha diciendo que esa fila se la tiene andada.

Las cuñas las quiere de madera. Tiene un cubo con tres grosores y las de plástico aparte, que no le gustan, y si le preguntan por qué no sabe contestar. El gato hidráulico se lo presta el del taller y lo devuelve con gasoil.

III
CAP · 03 / 09

La casa de la fila baja

Hubo una que se siguió yendo. La calzó dos veces, la segunda abriendo por debajo y trabajando tumbado, y en la medida del otoño siguiente el número había vuelto a crecer. Un pilote se había ido de eje y aquello ya no era cosa de cuñas. La tuvieron que vaciar.

Las medidas de esa casa están en la libreta igual que las demás, con las dos columnas hasta el final y una raya debajo. No vuelve a abrir esa página. Cuando busca otra, la pasa con el pulgar sin mirarla, y eso es todo lo que hace con ella.

Del asiento del copiloto de la furgoneta se soltó el vinilo hace tiempo y lo tiene apañado con cinta aislante que engancha la pierna del pantalón al bajarse. La ventanilla de atrás no la limpia nunca; da marcha atrás con los espejos.

Voiceline · cita canónica del personaje Hakon · Charrán ártico
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En agosto la madera se mueve más. AK · 36 · Hakon · Longyearbyen 2025 En agosto la madera se mueve más. Voiceline · Sterna paradisaea En agosto la madera se mueve más. AK · 36 · Hakon · Longyearbyen 2025 En agosto la madera se mueve más. AK · 36 · Hakon · Longyearbyen 2025 En agosto la madera se mueve más. Voiceline · Sterna paradisaea En agosto la madera se mueve más. AK · 36 · Hakon · Longyearbyen 2025
§ 04 · Objetos Ediciones abiertas · cotidianos
10 piezas · Impresión bajo demanda

Lleva a Hakon a casa.

Biografía · Bloque 02 de 03 Raíces
Caps · IV–V–VI

El mes en que la madera se mueve.

IV
CAP · 04 / 09

La última barca

Su pueblo llega a la costa en mayo y se va en agosto. No es una manera de hablar: entre septiembre y abril no hay nadie de los suyos en la costa, y las casas de los suyos están cerradas.

Llegan con lo justo. El viaje se lo comen entero y aterrizan aquí sin reservas, así que la temporada depende de que el pescado pequeño haya subido ya cuando ellos aparecen. Los años en que no ha subido, no hay crías. Se dice así, sin adornos, igual que se dice que este año la carga llegó tarde.

Hizo el viaje entero por primera vez a los seis, pegado a los suyos. De aquello no recuerda el mar. Recuerda la parada de en medio, semanas quietos en un agua que no era de nadie, y que su padre le dijo que ahí se come y se calla.

A los nueve, en la última barca de agosto, se giró a mirar atrás desde el agua. El pueblo estaba ya vacío, con las casas de colores cerradas y la gravilla sin nadie encima. Nadie más se giró.

V
CAP · 05 / 09

Tres semanas

A los diecisiete se fue al continente a sacarse el oficio. Volvió con un certificado, una caja de herramientas comprada a plazos y ganas de no compartir habitación con nadie.

El verano siguiente le dieron tres semanas de trabajo en una casa de la fila de arriba que se iba por una esquina. La barca del pueblo salió en agosto y él la vio salir desde el tejado, con el arnés puesto y una mano en la chimenea. Aquel invierno fue el primero que pasó aquí.

Van seis. Tiene una respuesta de tres semanas para cada uno de ellos y nunca los ha sumado. Cuando le preguntan si no se va, contesta con el trabajo que tiene esa semana, y la respuesta es igual de verdad en enero que en agosto.

De su padre sacó el nivel de burbuja y el nudillo en la pared. A los doce le dejó sujetar el otro extremo del listón y estuvo veinte minutos sin respirar para no mover la burbuja. Cuando la mina fue cerrando y su padre pasó de bajar todos los días a hacer solo la temporada de carga, en casa se habló de cambiar la puerta de atrás. Siguen hablando de casas.

VI
CAP · 06 / 09

La furgoneta a las cuatro

En agosto duerme tres horas. Come el doble sin darse cuenta, coge encargos que no le caben y acepta trabajos de madrugada que cobra al precio del día. Tres semanas así, todos los años, y en septiembre, con el primer día en que la luz ya no vuelve del todo, se le pasa de golpe y duerme once horas seguidas.

Dice que con luz a las tres de la mañana no hay quien duerma. En junio y en julio duerme como siempre.

El del taller, el que le presta el gato, le encuentra la furgoneta encendida en la gravilla a las cuatro de la mañana. La primera vez se lo comentó. Ahora se asoma, le pregunta si quiere café y se vuelve dentro.

En invierno se le apaga. La misma ropa, el mismo pueblo, y en el polideportivo alguien le dice que tiene mala cara. Él contesta que es la luz.

Los jueves juega al fútbol sala, que es la única sala del pueblo que huele a otra cosa. Juega a la banda y no corre. Al tercer tiempo no se queda.

Biografía · Bloque 03 de 03 Oficio
Caps · VII–VIII–IX

Un listón en la gravilla.

VII
CAP · 07 / 09

La llave y el congelador

Su madre trabaja en el comedor de la base la temporada de luz y se va con los demás. El día antes de irse le deja la llave de su casa y la nevera llena.

Los dos primeros inviernos le preguntaba si venía. Ya no. El último agosto le dejó la llave encima de la mesa y lo único que le dijo al salir fue que el congelador hacía ruido. Él se lo mira todos los años antes de que se vaya; es la goma, y se lo dice cada vez.

Su hermana Marte se va en agosto con las dos crías y es la que llama. Él contesta corto y le pregunta por las crías. Aksel, el pequeño, hizo el viaje entero por su cuenta el año pasado y volvió contándolo entero a quien quisiera oírlo. Hakon le preguntó por la parada de en medio, y por nada más.

Hubo dos mayos seguidos con una que llegaba con los suyos. El tercero no volvió a este tramo de costa y él no preguntó a nadie por ella. Aquel año cogió todos los encargos que le ofrecieron, y cuando sale el tema dice que fue un año de mucho trabajo.

VIII
CAP · 08 / 09

Las herramientas en la nieve

Detrás del taller hay un tramo de gravilla donde aparca la furgoneta. No es de nadie. No está pintado, no está asignado y a nadie se le ha ocurrido discutirlo. En un extremo hay un listón de madera clavado en el suelo, sin marca ni número, que él vuelve a poner cada primavera cuando la nieve se retira.

Un chaval nuevo dejó ahí la caja de herramientas abierta, con la nieve entrando. Hakon le sacó las herramientas y las fue dejando en la nieve, una por una, sin levantar la voz y sin prisa. Cuando el chaval volvió y preguntó qué había pasado, Hakon no dijo nada y dejó que se pensara que la caja se había caído sola.

No ha pedido perdón. Cuando lo cuenta, cuenta lo de la nieve dentro de la caja, y quien lo escucha le da la razón. El chaval no ha vuelto a aparcar ahí y no se hablan.

IX
CAP · 09 / 09

La lista del año que viene

Vive de alquiler en un cuarto de la fila de en medio. Hay una silla, una mesa, el cubo de las cuñas junto a la puerta y nada colgado en las paredes. Lleva seis años ahí y el casero le ha ofrecido dos veces pintarlo.

Cuando en el pueblo se cierra una casa para siempre, el que la vacía deja la llave colgada del marco por fuera. Hakon ha colgado dos. Las dos veces bajó andando, que en él es raro.

La lista de la temporada que viene la tiene escrita antes de que acabe esta: cuatro casas que va a tener que abrir por debajo, dos marcos, un cajón de tubería en la fila de arriba. Está en las últimas páginas de la libreta, con las medidas de otoño todavía sin rellenar.

Guarda en el bolsillo de dentro de la chaqueta la primera cuña que cortó, a los catorce, de una tabla de encofrado que había en el suelo del almacén. Le salió con la punta demasiado gruesa y nunca valió para nada. Ha cambiado de chaqueta tres veces.

Al terminar en una casa se baja del andamio, apoya la mano en la fachada y dice lo mismo que dice siempre: que esto aguanta un invierno más, y que el que viene ya no.

§ 07 · Ficha de especie Sterna paradisaea

Sobre el charrán ártico.

Clasificación
  1. Animalia
  2. Chordata
  3. Aves
  4. Charadriiformes
  5. Laridae
Sterna paradisaea
Charrán ártico (Sterna paradisaea) en libertad
El animal real · Sterna paradisaea Foto: Peter Pearsall / USFWS (dominio público)
Hábitat
Cría en costas, islotes y tundra costera del Ártico y el Subártico —Groenlandia, Islandia, Svalbard, norte de Escandinavia y Rusia, islas británicas, Ártico canadiense y Alaska—, sobre playas de guijarros e islotes libres de depredadores. Inverna en el océano Antártico, ligada al hielo marino y a las aguas más productivas del hemisferio sur.
Dieta
Peces pelágicos pequeños —arenque, capelán, lanzón, bacalao juvenil— y crustáceos e invertebrados marinos, capturados en vuelo estacionario bajo sobre el agua seguido de zambullida en picado.
Longevidad
Entre 15 y 30 años en libertad. El máximo verificado por anillamiento es de 31 años.
Peso
De 86 a 127 g, 33-36 cm de longitud y 76-85 cm de envergadura, sin dimorfismo sexual marcado.
Adaptación
Cría en el verano boreal e inverna en el verano austral, de modo que encadena dos veranos y esquiva las dos noches polares: es el vertebrado conocido que más luz solar acumula al año.
Récord
Un ejemplar marcado con geolocalizador en las islas Farne recorrió 96.000 km en 10 meses, el trayecto migratorio individual más largo registrado en cualquier animal con seguimiento electrónico.

Estado de conservación

Global (UICN)
Preocupación menor
En su región
Común en toda la costa de Svalbard, con más abundancia en el oeste y el norte de Spitsbergen. En el Finnmark continental hay declive documentado de rebote a través del desplome de la colonia de págalo parásito de Slettnes, que BirdLife International vincula a la caída paralela del charrán ártico y de la gaviota tridáctila por falta de peces forrajeros. Islandia sigue siendo una de las zonas de cría más importantes del mundo, con cientos de miles de parejas y fracasos reproductivos ligados a la escasez de lanzón.
Población
Las fuentes secundarias repiten un orden de magnitud de unos dos millones de individuos, con tendencia descrita como decreciente. No ha sido posible confirmar contra la evaluación original de la UICN si la cifra corresponde a individuos totales o a individuos maduros, ni su rango exacto, porque iucnredlist.org bloqueó el acceso automatizado.

Amenazas principales

  1. Colapsos locales de lanzón y capelán en el Atlántico Norte, con efecto medido sobre el éxito reproductivo en Islandia.
  2. Depredación por gaviotas grandes y por depredadores introducidos —zorros, ratas, visón americano— en islotes de cría que antes no los tenían.
  3. Caída de la supervivencia adulta: en la colonia islandesa de Flatey, cinco décadas de anillamiento dan 0,851 ± 0,034 anual desde el año 2000 (Polar Biology, 2020).
  4. Pérdida y alteración de playas de cría por desarrollo costero y pisoteo en colonias accesibles.
La categoría global se sostiene por el tamaño total de la población y lo amplio de su distribución, no por ausencia de problemas. Lo que se sigue de cerca es la disponibilidad de peces pequeños en el Atlántico Norte y la limpieza de depredadores introducidos en los islotes de cría.

¿Sabías que…?

01
La ruta no es una línea

El primer estudio con geolocalizadores de la especie (Egevang et al., PNAS, 2010) descubrió que no bajan en línea recta: dibujan una S gigante por el Atlántico aprovechando los vientos dominantes, y algunos tiran por la costa africana y otros por la de Brasil.

02
La parada quieta de en medio

Antes de seguir hacia el sur se detienen varias semanas en aguas del Atlántico centro-norte a engordar. No es una escala técnica: es la parte del viaje en la que se juega el resto.

03
Cuarenta días de vuelta

El tramo de regreso desde la Antártida hasta el sur de Groenlandia dio una media de 24.270 km en 40 días en el estudio de 2010, con individuos entre los 20.070 y los 27.790 km.

04
Vive esquivando la noche

Cría en el verano ártico y pasa el resto del año en el verano antártico, así que encadena dos veranos y se salta las dos noches polares. Es el vertebrado conocido que más luz solar acumula al año.

05
Cien gramos que sacan sangre

Pesa entre 86 y 127 gramos y ataca en picado a cualquier intruso mucho mayor que se acerque a su hondonada. Es tan eficaz que otras aves anidan a propósito junto a sus colonias para aprovechar la defensa.

06
El pico cambia de color

En temporada de cría el pico es rojo sangre de la base a la punta, sin punta negra: eso es lo que lo separa del charrán común. Fuera de temporada, el pico y las patas se oscurecen.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto vuela al año un charrán ártico?
Depende de la población y de la ruta. El estudio con geolocalizadores de 2010 describe recorridos anuales de más de 80.000 km en algunos individuos, con una cifra típica de en torno a los 70.900 km al año para aves de Groenlandia e Islandia. El récord individual, de otra población, es de 96.000 km en diez meses.
¿Por qué no vuela en línea recta?
Porque le sale más barato no hacerlo. La ruta en forma de S por el Atlántico aprovecha los vientos dominantes, y la distancia en línea recta entre las zonas de cría y las de invernada —del orden de 19.000 o 20.000 km— se queda muy por debajo de lo que recorre de verdad.
¿Cómo se distingue del charrán común?
Por el pico: el del charrán ártico es rojo sangre entero y el del común tiene la punta claramente negra. El ártico también tiene las patas más cortas, el vientre más gris y uniforme, y la cola le sobrepasa la punta del ala cuando está posado.
¿Dónde cría en Europa?
En Islandia, que es una de las zonas de cría más importantes del mundo, y en las costas de Svalbard, el norte de Escandinavia, Rusia y las islas británicas. En Svalbard es común en toda la costa, con más abundancia en el oeste y el norte de Spitsbergen.
¿Está amenazado?
Globalmente está catalogado como de preocupación menor, pero con tendencia decreciente. La categoría se sostiene por el tamaño y la amplitud de la población, no porque no haya problemas: hay declives regionales ligados a la falta de peces pequeños y una caída documentada de la supervivencia adulta en Islandia desde el año 2000.
¿Cuánto vive?
Entre quince y treinta años en libertad, y el máximo verificado por anillamiento es de treinta y un años. Es mucho para un ave de cien gramos.
§ 08 · Conservación tres programas · verificados
Charrán ártico

Ayuda a proteger esta especie.

Cada compra contribuye, pero la donación directa hace más. Tres ONGs con programas específicos verificados para esta especie.

Nº 01 / 03

Fuglavernd.

Fuglavernd · BirdLife Iceland

Organización islandesa de protección de aves y socia de BirdLife International. Trabaja en la conservación de los hábitats costeros y los humedales donde cría la kría, como llaman en Islandia al charrán ártico, junto a otras aves marinas.

Donar a Fuglavernd
Nº 02 / 03

BirdLife Norge.

BirdLife Norge (antes Norsk Ornitologisk Forening)

Organización noruega de conservación de aves y socia de BirdLife International, con programas de seguimiento de especies costeras en toda Noruega, incluida la costa ártica donde cría el charrán.

Donar a BirdLife Norge
Nº 03 / 03

BirdLife International.

BirdLife International

Red global de organizaciones nacionales de conservación de aves. Mantiene la ficha de la especie y ha documentado públicamente el declive de colonias de aves marinas en el Finnmark asociado al charrán ártico y a la gaviota tridáctila.

Donar a BirdLife International
Animal Kinhood · 36 personajes

Treinta y seis nombres. Treinta y seis historias. Treinta y seis personalidades. Un mismo proyecto.

Catálogo completo · Drop 01 — Q3 2026 Explorar Animal Kinhood