Antes de tocar nada
Entra en la casa, se queda de pie en el recibidor y da dos golpes de nudillo en la pared. Después espera un segundo, escuchando, antes de tocar nada. Lo hace también en casas que no va a arreglar, y en la de su madre lo hace en el mismo punto, junto al marco de la puerta de atrás. Ya nadie se lo comenta. Si le preguntas qué escucha, se encoge y sigue.







