Volvió del continente con una caja a plazos
A los diecisiete se fue al continente a sacarse el oficio. Volvió con tres cosas: un certificado, una caja de herramientas comprada a plazos y ganas de no compartir habitación con nadie. Las casas de allí se levantan sobre pilotes, y el pilote que hoy está a plomo mañana puede no estarlo, así que el trabajo nunca se acaba del todo: se reparte en semanas. Una mochila es lo que se coge cuando el trabajo del día está en casa de otro. Hay más de él en su biografía.







