Pan de sorgo los sábados
Keitumetse, la madre de Mansa, aprendió a hacer pan de sorgo con su propia madre en Serowe. Es una masa más densa que la de trigo, más oscura, más dulce. Lleva tiempo. Mansa aprende a mirar la masa, a oler cuando está lista, a contar los doscientos golpes mínimos antes del último reposo.
Mientras amasa, cuenta. Los elefantes africanos pueden contar: si en una manada falta una cría, la matriarca lo nota antes de mirar atrás. Mansa cuenta golpes, cuenta pasos, cuenta piedras. Cuenta sin darse cuenta. Es lo que hace mientras espera.







