Eso depende
En su historia, cuando le piden una respuesta rápida, Benjamin contesta «eso depende» o «hay que verlo», y no suelta prenda hasta comprobarlo. Se toma su tiempo porque no promete lo que aún no ha visto. Ante un aparato con lecturas raras no lo cambia de golpe: mira los datos de los últimos días y encuentra el fallo. Cuando algo se le tuerce de verdad, se toca sin querer la cadena de plata que lleva al cuello y habla todavía menos. Es su forma callada de pensar en voz baja.







