Lo que se lleva de casa
En su historia, el padre de Benjamin faltó cuando él era muy pequeño. Apenas lo recuerda. De él le quedaron dos cosas: la cadena de plata que lleva al cuello y unas cuantas historias, de esas que salían poco a poco en la cocina, años después, mientras se cocinaba. Cuando se va de ruta dice «ya vuelvo», y cumple; puede que ese empeño en volver siempre venga de ahí. Lo que uno se lleva de casa no siempre pesa ni ocupa, pero va con uno a todas partes.







