Un tipo con carácter, sin chiste
Funciona porque no va de chiste. César es un felino tranquilo, del que no se altera por nada, y eso se lleva bien casi cualquier día. En su historia habla lo justo, dice la verdad sobre lo que tiene delante aunque le cueste el encargo, y no levanta la voz nunca. Esa forma de estar —serena, con aplomo— es la que te pones en el pecho. Nada de eslogan; solo un bicho que cae bien de entrada.







