Animal Kinhood Animales salvajes En peligro
12 min de lectura 9 capítulos Live · Liwa
Retrato frontal y realista de un elefante asiático de orejas medianas y sin colmillos visibles, vestido con una camisa de pana mostaza y un chaleco de caballero marrón texturizado, sobre fondo verde celadón liso; mirada de frente. Es Bagus, personaje de la serie Animal Kinhood de Yago Partal. AK · 01 S 5°02′ E 104°05′ Bagus Liwa, ID PHOTO ©YP · 2026
Animal Kinhood · Animales salvajes Nº 01 / 26 Episodio · Bagus
Elephas maximus

Bagus.

Elefante asiático

No hay mala hierba. Solo hierba a la que todavía no le has encontrado el uso.
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Biografía · Bloque 01 de 03 Elefante asiático
Caps · I–II–III

El boticario del mercado alto.

I
CAP · 01 / 09

A ver qué me cuentas

Bagus tiene el puesto en el mercado alto de Liwa, la ciudad de la montaña, donde el aire es fresco y huele a café y a lluvia por venir. No pone letrero: la gente sube y ya sabe a qué puerta llamar. Entra una vecina con un frasco y una cara de no dormir, y él no le pregunta el síntoma. Coge lo que trae, se lo lleva a la nariz, frota una hoja entre los dedos para soltarle el olor. «A ver qué me cuentas», dice, pero no se lo dice a ella, se lo dice a la planta. Cierra un segundo, respira. «Esto no es para el vientre. Esto es para dormir.» Y acierta. En la clínica del pueblo le habían dado su pastilla, y bien está; Bagus le prepara lo de aquí para acompañarla, un cocimiento de raíces molidas en el mortero de piedra, y le explica cómo tomarlo. A los mayores que suben con un achaque que es excusa, solo por hablar un rato al fresco de la mañana, muchas veces no les cobra. Les muele algo, les da conversación, les manda a casa con un manojo. Es un tendero grande, sin colmillos, con la camisa de pana puesta aunque nadie lo espere. Dice que la que sabe de verdad es su abuela.

II
CAP · 02 / 09

Lo que suelta el rocío

Antes de abrir sube al monte. Es lo primero, cuando el pueblo aún duerme y el rocío está soltando el olor de las hojas, que es cuando la planta cuenta lo que tiene. Recoge despacio, ladera arriba, probando y oliendo, siempre con una brizna en la boca. No lleva lista: el monte lo tiene entero en la nariz, y sabe por qué falda va con los ojos medio cerrados solo por el aroma de la hierba. Cataloga sin parar, no puede evitarlo; una corteza amarga, una flor que se está pasando, el agua buena que corre bajo la hoja seca. Baja cargado cuando empieza a apretar el sol, porque al mediodía se le va la fuerza y lo suyo es la primera hora. Con la punta de las manos separa las semillas más menudas, deshoja sin romper, lía un manojo prieto pesando la hierba a ojo. La gente cree que tiene un don. Él dice que se crió detrás de la vieja, andando el monte, y que lo que sabe de plantas no se lo enseñó ningún libro. Lo llama tener buena nariz, y ahí lo deja.

III
CAP · 03 / 09

Un sendero menos

El monte de Bagus se va haciendo pequeño. Donde había paso de manada hay ahora una hilera de palmas puesta en fila; donde había charca, cuneta. Los suyos, los elefantes de esta parte de Sumatra, siempre anduvieron bajo la misma sombra de monte a monte, y ahora esa sombra está partida en retazos que ya no se tocan. La abuela lo cuenta como quien nombra un río que se secó: no de golpe, sino a sorbos, un claro cada temporada. Este año le cortaron el sendero por el que subía a las mejores laderas de hierba, y ahora tiene que dar un rodeo largo para llegar a lo que necesita; algunas plantas ya no las alcanza. Bagus no se queja en voz alta. Lo lleva por dentro, en la cuenta muda de qué ladera pisó el año pasado y ya no puede pisar. Si alguien en el mercado se pone trágico con lo del bosque que se acaba, corta con un «sabar» cansado y cambia de tema. Le parece que lamentarse no devuelve una sola planta a su sitio, y él es de arreglar cosas o de callar. Sobre todo de callar. Esa temporada, eso sí, llena más tarritos y habla menos.

Voiceline · cita canónica del personaje Bagus · Elefante asiático
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No hay mala hierba. Solo hierba a la que todavía no le has encontrado el uso. AK · 01 · Bagus · Liwa 2025 No hay mala hierba. Solo hierba a la que todavía no le has encontrado el uso. Voiceline · Elephas maximus No hay mala hierba. Solo hierba a la que todavía no le has encontrado el uso. AK · 01 · Bagus · Liwa 2025 No hay mala hierba. Solo hierba a la que todavía no le has encontrado el uso. AK · 01 · Bagus · Liwa 2025 No hay mala hierba. Solo hierba a la que todavía no le has encontrado el uso. Voiceline · Elephas maximus No hay mala hierba. Solo hierba a la que todavía no le has encontrado el uso. AK · 01 · Bagus · Liwa 2025
§ 04 · Objetos Ediciones abiertas · cotidianos
10 piezas · Impresión bajo demanda

Lleva a Bagus a casa.

Biografía · Bloque 02 de 03 Raíces
Caps · IV–V–VI

Lo que aprendió detrás de la vieja.

IV
CAP · 04 / 09

La corteza amarga

De cría andaba pegado a la abuela Sekar, que es la matriarca y guía a la manada por el monte. La vieja no le enseñaba geografía: le enseñaba a leer el bosque por el olor, dónde está el agua buena, qué corteza se puede y cuál no. «Huele antes de mirar», le repetía, y él, que era una cría con la trompa metida en todo, se lo fue quedando en el cuerpo sin entenderlo. Un día con el vientre revuelto, Sekar le acercó una corteza amarga y le dijo que la masticara. Se le pasó. Fue la primera vez que entendió que una planta no es solo comida, que puede ser remedio, y a partir de ahí probó, olió y guardó todo lo que el monte le ponía delante. Nenek Sekar sabe dónde hay agua en el peor agosto y por qué vereda se cruza cuando se secan las otras; un verano de sequía guió a la manada por senderos que solo ella recordaba hasta una charca que aguantó, y la salvó. Bagus dice que entre las dos hacen el mapa: ella sabe dónde está el agua, él sabe qué planta crece al lado. La madre, Ningrum, es la segunda de la vieja, y lleva la cuenta de las crías y de los duelos del pueblo.

V
CAP · 05 / 09

El toro que pasó de largo

Al padre lo trató poco. Gading era un toro grande de colmillos que cruzó por la manada y siguió su camino, como hacen los machos, que no se quedan. Bagus lo vio de cerca un puñado de veces, la última ya de mayor, cuando Gading pasó una vez más rumbo a otro monte y se saludaron de lejos, poco más. Murió viejo, monte adentro, lejos de todo. No fue duelo grande: fue una puerta que se cierra sin ruido. De él le vino el tamaño, no los colmillos. Bagus es makhna, un toro sin colmillos, cosa natural entre los suyos, y no le da ninguna vuelta; lo piensa sin rencor, casi con curiosidad, como quien se mira una mano que se parece a otra. A él le pasó lo mismo que a todos los machos de su pueblo: de joven empezó a no aguantar quieto en la manada, se apartaba, volvía, se volvía a apartar, con una inquietud que no sabía nombrar y que lo empujaba monte arriba, solo. En casa lo achacaban a que ya era grande. Todavía le sube esa inquietud cada cierto tiempo, se pone de mal genio, cierra el puesto y desaparece unos días arriba. Vuelve más templado. Lo llama «necesito aire».

VI
CAP · 06 / 09

El mortero de la abuela

Bajó a Liwa de joven y entró de aprendiz con el viejo herbolario del mercado alto, que ya no subía al monte a recoger y lo dejaba quedarse porque el chaval distinguía de olor cosas que él había dejado de distinguir. Le molía raíces, le cargaba la faena y, sobre todo, olía. La primera vez que Bagus curó a alguien a quien en la clínica no le encontraban nada, olió a la vecina, olió lo que traía en la cesta, frotó una hoja y dio con lo suyo; el viejo no se lo creyó hasta que la mujer volvió curada. Desde esa tarde, oler el achaque es su firma. Con los años montó su propio puesto y aprendió a preparar jamu como se prepara aquí, los remedios de raíces, cortezas, flores y especias que se muelen a mano. Muele con un mortero de piedra gastado que era de la abuela Sekar, la misma piedra en la que ella molía las hierbas del monte. Prefiere esa piedra vieja a cualquier molinillo nuevo, y no la vende ni la presta. «Con esta muelo», dice cuando alguien se la señala, «no con esta se paga.» Es lo único suyo de la vieja que se quedó, y lo cuida como se cuida un hilo.

Biografía · Bloque 03 de 03 Oficio
Caps · VII–VIII–IX

Lo que guarda por si acaso.

VII
CAP · 07 / 09

Un manojo por cada uno

Detrás del mostrador cuelga una hilera de manojos secos que Bagus no explica. Es uno por cada vecino al que no pudo curar. Una anciana del barrio a la que llevaba años dándole lo suyo se apagó y ya no hubo remedio; Bagus ató con un cordel la última planta que le había preparado y la colgó ahí, sin pensarlo mucho. No la tiró. Cuando el cordel se afloja, lo vuelve a atar. Así empezaron los manojos, y así siguen: no los vende, no los devuelve, no los deja caer. Sabe distinguir cuándo le toca curar y cuándo le toca solo acompañar, y no confunde una cosa con la otra. Al que ya no tiene arreglo no le miente ni le vende esperanzas: le prepara algo caliente que sepa a lo que comía de pequeño, se lo da tibio, se queda un rato y no dice nada. En los velatorios del barrio se pone al fondo y reparte agua de hierbas del cubo que sube, callado, oyendo quién falta este año y quién viene más flojo. A la mañana siguiente sube al monte y trabaja. El enfermo que se le va sin que dé con lo suyo es lo único que de verdad le pesa; lo aparta atando el manojo y subiendo a por otra cosa.

VIII
CAP · 08 / 09

Semillas por si acaso

En el estante del fondo, en tarritos con la letra pequeña, Bagus guarda semillas. Son de los árboles que ya casi no quedan arriba, los que se van yendo del monte a la vez que el monte se va encogiendo. Empezó a guardarlas un verano seco, viendo secarse plantas que creía eternas, y no ha parado. «Por si acaso», dice, «nunca se sabe.» No lo cuenta como un gesto grande; lo cuenta como poner las cosas a buen recaudo. Desde hace un tiempo deja copia de sus tarritos en el jardín botánico de Liwa, el primero que hubo en toda Sumatra, para que las semillas no dependan de que aguante su estante ni de que su puerta siga abierta. Sube de vez en cuando al claro alto donde la manada deja marchar a sus mayores, se está un rato, y las hierbas que crecen ahí las recoge pero no las vende: las deja aparte en la botica. Su miedo más hondo no es su propia muerte. Es quedarse una temporada sin monte que recoger, ser el último que sepa dónde crecía cada planta sobre una ladera pelada. De ahí los tarritos. De ahí que hable poco y guarde tanto.

IX
CAP · 09 / 09

Buen olfato tiene la cría

Melati, la cría de su hermana Wulan, ha empezado a seguirlo por el monte como él seguía a la abuela. Lo prueba todo, se mete una hoja de guayaba en la boca y lo mira a ver si vale, huele lo que él huele. «Buen olfato tiene», dice Bagus, y es lo más parecido a un orgullo que se permite. En un pueblo que mengua, una cría nueva fue fiesta de toda la manada, y que el saber de las plantas pase a otra nariz joven es su mejor noticia, aunque no lo diga. Wulan es la que mejor lo conoce: le lleva la cuenta de las subidas de más, lo ve oler al que entra por la puerta antes de que hable, hundirse cuando le cortan un camino del monte. No le pregunta por qué. Lo deja subir y volver. Si alguien lo llama el último que conoce las plantas de estas laderas, Bagus se ríe, cambia de tema y suele decir que la que sabe es la abuela. Pero al amanecer, con la brizna en la boca y el monte entero en la nariz, subiendo a recoger antes de que apriete el sol, sabe una cosa sin decírsela: mientras él siga subiendo, y ahora también Melati, el saber no se ha perdido del todo. Y mañana otra vez, a ver qué le cuenta el rocío.

> **Cita canónica:** Detrás del mostrador de Bagus cuelga un manojo por cada vecino al que no pudo curar, y en el estante del fondo guarda, en tarritos rotulados «por si acaso», las semillas de los árboles que ya no quedan en el monte.

§ 07 · Ficha de especie Elephas maximus

Sobre el elefante asiático.

Clasificación
  1. Animalia
  2. Chordata
  3. MammaliaMamíferos
  4. Proboscidea
  5. Elephantidae
Elephas maximus
Asian elephant (Elephas maximus) in the wild
El animal real · Elephas maximus Foto: Rohit Varma / Unsplash
Hábitat
Bosques tropicales y sabanas del sur y sudeste de Asia (India, Sri Lanka, Nepal, Myanmar, Tailandia, Malasia, Sumatra y Borneo, y el sur de China); la rama de Sumatra vive en el bosque bajo de tierras calientes y las laderas de los Bukit Barisan.
Dieta
Herbívoro forrajero: hierbas, cortezas, raíces, frutas y ramas de cientos de especies de plantas; come unos 150 kg al día y pasa dieciséis o dieciocho horas comiendo.
Longevidad
Sesenta a setenta años en libertad.
Peso
De 3.400 a 5.200 kg los adultos; alzada de 2,6 a 3,2 m.
Adaptación
Trompa sin un solo hueso, con unos 40.000 haces musculares y un único «dedo» prensil (el elefante africano tiene dos), capaz de recoger algo tan pequeño como una moneda; orejas más pequeñas y redondeadas que las del africano.
Récord
Su gestación, de dieciocho a veintidós meses, es la más larga de cualquier mamífero terrestre; la cría pesa alrededor de 100 kg al nacer.

Estado de conservación

Global (UICN)
En peligro
En su región
India reúne más de la mitad del total; Sri Lanka tiene altas densidades; en China quedan unos pocos cientos en Yunnan; las poblaciones de Sumatra y Borneo están aisladas y en fuerte declive por la deforestación para palma aceitera.
Población
De 30.000 a 50.000 individuos en libertad, en descenso desde que se catalogó en peligro.

Amenazas principales

  1. pérdida y fragmentación del hábitat (agricultura, plantaciones de palma aceitera en Sumatra y Borneo, carreteras e infraestructuras)
  2. conflicto entre las manadas y las personas cuando el bosque se reduce
  3. caza de los machos con colmillos por el marfil
  4. captura de ejemplares silvestres para el turismo, la tala y las ceremonias
Sin recuperación a escala de especie: sigue en peligro, con una caída importante en las últimas generaciones; hay éxitos locales de mitigación del conflicto, no una reversión global.

¿Sabías que…?

01
Un solo dedo en la trompa

La trompa del elefante asiático acaba en un único «dedo» prensil —el africano tiene dos— con el que recoge algo tan pequeño como una moneda.

02
Toros sin colmillos

Las hembras casi nunca tienen colmillos, y hay machos que tampoco: a esos toros sin colmillos se los llama makhna.

03
Una trompa sin un solo hueso

La trompa no tiene ni un hueso: la mueven unos 40.000 haces musculares, lo que la hace a la vez fuerte y finísima.

04
Se hablan en infrasonido

Se comunican con llamadas graves por debajo de lo que oímos, que viajan kilómetros; la bióloga Katy Payne fue quien las documentó al escuchar de cerca a los elefantes asiáticos.

05
Un animal sagrado vivo

En buena parte de Asia el elefante es símbolo religioso vivo, del dios Ganesha al elefante blanco de las cortes reales.

06
Barro como protector solar

Se cubren de barro y polvo a modo de protector solar y repelente, pese a tener una piel de más de dos centímetros de grosor.

Preguntas frecuentes

¿En qué se distingue del elefante africano?
El asiático es algo menor, con orejas más pequeñas y redondeadas, el lomo más convexo y un solo «dedo» prensil en la trompa (el africano tiene dos).
¿Por qué muchos no tienen colmillos?
Es natural de la especie: las hembras casi nunca los tienen y hay machos que tampoco (makhna); la caza de los grandes colmillos por el marfil lo ha acentuado.
¿Cómo se comunican?
Con llamadas graves en infrasonido, por debajo de lo que oímos, que viajan kilómetros; la bióloga Katy Payne las documentó escuchando a los elefantes asiáticos.
¿Siguen usándose para trabajar y en ceremonias?
Sí: hay elefantes en cautividad o semicautividad en Tailandia, Myanmar, India y Sri Lanka, para trabajo y ceremonias, con un debate abierto sobre su bienestar.
§ 08 · Conservación tres programas · verificados
Elefante asiático

Ayuda a proteger esta especie.

Cada compra contribuye, pero la donación directa hace más. Tres ONGs con programas específicos verificados para esta especie.

Nº 01 / 03

Centre for Conservation and Research.

Centre for Conservation and Research (Sri Lanka)

Organización de Sri Lanka dedicada a la investigación y conservación del elefante asiático y a reducir el conflicto entre las manadas y las personas.

Donar a Centre for Conservation and Research
Nº 02 / 03

Wildlife SOS.

Wildlife SOS

ONG india de rescate y rehabilitación de elefantes y otros animales silvestres explotados o en peligro.

Donar a Wildlife SOS
Nº 03 / 03

Elephant Family.

Elephant Family (British Asian Trust)

Organización dedicada a proteger al elefante asiático y su hábitat, y los corredores por los que se mueven las manadas.

Donar a Elephant Family
Animal Kinhood · 26 personajes

Veintiséis nombres. Veintiséis historias. Veintiséis personalidades. Un mismo proyecto.

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