Un elefante que mira de frente sin prisa
Lo que se ve en la camiseta es el retrato tal como lo creé: un elefante asiático de frente, de orejas medianas y sin un solo colmillo —Bagus es makhna, un toro sin colmillos, cosa natural entre los suyos—, con la camisa de pana mostaza y el chaleco de caballero marrón sobre un fondo verde celadón liso. Nada más alrededor. La cara es la de alguien que no se apura por nada: la paciencia hecha gesto, la de quien sabe que la fiebre tiene su tiempo y que ni el recado más urgente mejora por meterle prisa.







