Cuesta arriba antes de que apriete el sol
Antes de abrir, Bagus sube al monte. Es lo primero, cuando el pueblo aún duerme y el rocío está soltando el olor de las hojas, que es cuando la planta cuenta lo que tiene. Recoge despacio, oliéndolo todo, con una brizna en la boca, y baja cargado cuando empieza a apretar el sol, porque lo suyo es la primera hora. Una bolsa de tela con asas largas es justo lo que pide esa faena: te la echas al hombro, aguanta el peso de la hierba y baja contigo la cuesta.







