Cuando le sube el monte
Bagus es el macho que en algún momento dejó la manada, como hacen los machos de su especie, que no se quedan. En su historia, cada cierto tiempo le vuelve por dentro una inquietud vieja que no sabe nombrar del todo: se pone de mal genio, coge lo justo y se marcha solo, monte arriba, unos días. Nadie le pregunta a dónde. Vuelve más templado, como quien ha ido a dejar un peso lejos y baja ligero. A alguien así, una mochila no es un capricho: es la manera de echarse la vida al hombro y caminar hasta que se le pasa.







