Astrónoma de azotea
En su historia, Ayana es astrónoma aficionada: observadora del cielo del Sahel, autodidacta, que se hizo sus propios telescopios y lleva años cartografiando el cielo sobre Niamey y sobre el borde del desierto. No trabaja en ningún observatorio ni tiene un título de esto; aprendió sola, con libros prestados, en las noches que tenía. Su regla la sacó de su propia gente, las jirafas de Kouré, que pasaron de casi apagarse a más de seiscientas: se ve más con muchas noches pacientes que con una espectacular.







