Tungu, nuit
Hay una mancha tenue, al borde de lo que sus lentes caseras alcanzan a resolver, que lleva años intentando fijar y nunca lo consigue del todo. La tiene en una hoja aparte del cuaderno, sin clasificar bien, con un nombre a medias entre el zarma y el francés: Tungu, nuit —tungu es jirafa en zarma—. Es lo único de todo su registro ordenado que no ha ordenado nunca. Vuelve a ella algunas noches y la deja como está. Ahorra para un telescopio mejor, uno que llegue a donde su óptica casera no llega.







