La leña con Nzé, una vez al año
El chaquetón ocre y el gorro naranja de esta camiseta son solo tela; lo que de verdad hereda Ndong de su padre se ve menos. Nzé vive aparte, en una construcción que levantó él mismo, y solo aparece en la temporada seca: se queda unas semanas y se va otra vez. Una vez al año, padre e hijo salen juntos a por madera de horma, una mañana entera de ida y vuelta, con apenas treinta frases entre los dos. Cada uno hace, a su manera, la misma vida. Y ninguno lo ha dicho nunca en voz alta.







