Colocados por orden de bajada
En su historia, Ndong conduce el tren lento que cruza Gabón, y detrás del asiento de la cabina acumula lo que le van dando: medicinas para una casa de Ndjolé, una batería que alguien necesita en Booué, un paquete que le dejó una señora en el andén de Owendo para un pariente al que él no conoce de nada. Los coloca por orden de bajada, para no tener que buscar nada a las tres de la mañana. Nadie le paga por eso y nadie se lo ha pedido por escrito.







