Preguntaron por el de la voz
Una noche se plantaron tres en la explanada del horno. Venían de tres pueblos río abajo, habían hecho el camino a pie y preguntaron si era él el de la voz. No lo habían visto en su vida. Lo reconocieron en cuanto abrió la boca para decir que sí. Se quedaron hasta que se le acabó a él y luego se volvieron por donde habían venido, andando y de noche. Desde entonces le pasa cada tanto: aparece gente que sabe perfectamente quién es y a la que él no ha visto nunca.







