El barco de los nueve años
A los nueve años la subieron a un barco con doce personas más y la bajaron en otra isla. Nadie le explicó por qué, porque la explicación era demográfica y ella tenía nueve años. De aquel día recuerda dos cosas: el olor del motor y que su madre no soltó la caja en toda la travesía. No cuenta que llorara ni que preguntara. Cuenta el motor y la caja, y con eso da el asunto por explicado.







