El broche que apareció encima de sus cosas
En su historia, ese broche de perlas en forma de flor fue de su abuela Marama, que lo llevaba prendido incluso para dormir y decía que era por no perderlo. Nadie le prometió nunca a Kiri que sería suyo. Apareció encima de sus cosas la mañana del entierro, sin carta y sin conversación previa, y ella se lo prendió ese mismo día para salir a trabajar. Desde entonces no ha salido de casa sin él. Es la única joya que tiene, y en la lámina queda pequeña, del lado izquierdo, sobre el paño de la chaqueta.







