Cero no es una forma de hablar
El pueblo de Kiri solo cría los años en que el rimu carga fruto, y el rimu carga cada dos, cada tres, a veces cada cuatro años. En los años intermedios no nace absolutamente nadie: el censo de nacimientos es cero, cero literal, no cero redondeado. La biología que hay debajo está bien documentada. En la temporada de cría, el macho kakapo cava un cuenco en el suelo, infla un saco torácico y emite un bramido de entre veinte y cien hercios hasta ocho horas por noche, que se oye a kilómetros. Los años sin fruto no brama nadie.







