Un pueblo que cabe en una libreta
El pueblo kakapo entero, el del mundo entero, no llega a las trescientas personas. Doscientas treinta y pico, repartidas entre cuatro islas. Caben en una libreta, y de hecho caben: cada una tiene su nombre apuntado. Kiri se sabe la lista de memoria y no cree que eso tenga mérito alguno. «La lista me la sé. Toda. No tiene mérito, hija, sois doscientos treinta y cuatro.» Es la clase de dato que un crío entiende a la primera y un adulto tarda en creerse.







