La chaqueta con brillo en los codos
Lo que queda dentro del marco es, sobre todo, una chaqueta: de sastre, verde salvia, de buen paño y ya con brillo en los codos. En su historia, Kiri la estrenó para un traslado oficial entre islas, uno de esos viajes en los que el pueblo decide quién hace falta dónde. Aquel día descubrió que la gente la escuchaba distinto cuando iba así vestida, y desde entonces trabaja con ella puesta. No la estrenó buscando eso ni se lo esperaba: lo notó y lo aprovechó. El brillo de los codos viene de ahí, de los años de trabajo, y no piensa cambiarla.







