Lo huele todo antes de tocarlo
Antes de comer, huele; antes de tocar, huele; a quien se le acerca, lo huele. Reconoce a su abuela por el pandan y el aceite de coco antes de verla entrar. En el mercado juega a acertar de qué puesto viene cada plato sin mirar, y acierta —ese es el mee goreng de Uncle Lim—, y el del mee siam le pone menos picante sin que se lo pida. Su veredicto sobre casi todo cabe en dos palabras, dichas muy bajo: smell nice. El pangolín encuentra su comida por el olfato, y en Nur ese sentido lo ordena todo.







