La cara que sale en las monedas
Es la cara que todo el mundo cree conocer: la del águila de las monedas, la del símbolo. Cabeza y cuello de plumas blancas, pico ganchudo de un amarillo intenso, ojos amarillos que no apartan la mirada. Encima, cuero negro de motero y una cadena de plata al cuello, sobre un fondo gris verdoso que no distrae de lo que importa. Colgado en una pared, impone antes de que te acerques. Tiene toda la pinta de trueno de un pueblo al que suponen siempre fiero y grandioso.







