La voz que prefiere afinar
La voz de John, la de verdad, es fina y aguda: no le pega ni de lejos a semejante planta. Podría haberla escondido y ya está; en cambio la convirtió en una manera de trabajar. «Yo no grito, afino», suele decir cuando alguien le pide más volumen o la nota alta. El ruido, dice, lo pone la máquina; lo suyo es dejar cada cosa en su punto justo. Es su forma de tener voz sin levantarla.







