Los veranos en el pueblo
Los mejores recuerdos de Jeong son los veranos en casa de su abuela, cerca de Barabash: estufa de leña, huerto, tarros de conserva en el sótano. Ella le hablaba en coreano cuando estaban solos, le enseñó a cortar leña sin desperdiciar nada y a oler el viento antes de elegir por dónde ir. Aprendió que cuidar es cosa de hechos y no de palabras. Cada octubre repite el kimchi que ella le enseñó, imperfecto y demasiado picante, y le sabe a aquella casa. De ahí sale casi todo lo que hoy es.







