Pensamiento y Memoria
Se llama Hrafn, que en islandés es, literalmente, cuervo. Allí es un nombre de toda la vida y nadie le da más vueltas. La historia vieja sí se la da: los dos cuervos que le contaban a Odín lo que pasaba en el mundo se llamaban Pensamiento y Memoria, y la etología acabó dándole la razón al mito, porque el cuervo común resuelve problemas nuevos, fabrica herramientas y planifica con horas de antelación. A Hrafn, si se lo sacas en la mesa, ladea la cabeza, te mira con un solo ojo y cambia de tema.







