Parlamento de cuervos
Los cuervos jóvenes se juntan en bandadas ruidosas allí donde hay algo que llevarse, y en islandés eso tiene un nombre estupendo: hrafnaþing, «parlamento de cuervos». La cuadrilla de Hrafn era de once y se deshizo sola, como se deshacen en los pueblos pequeños: uno se baja a Reikiavik, otro cruza a Noruega, otro se queda por el trabajo que salió. Su hermano Ari fue de los primeros en irse y llama por Navidad. Hrafn se quedó y nunca lo ha contado como una decisión.







