La canción de su abuela
Amma Guðrún vive dos calles más abajo y le cantaba de pequeño una canción muy vieja, la del que dormía en la grieta del acantilado, que en las casas del este se cantaba cuando venía mal tiempo. Se la aprendió entera antes de saber leer. Ahora se acuerda solo de la primera parte y la tararea en la furgoneta sin darse cuenta, y la tararea fatal. Su abuela sí se la sabe entera, y se lo recuerda.







