El invierno es su temporada
El valle de Hrafn tiene una sola carretera hacia el resto de la isla, el paso de Fjarðarheiði, y en invierno se cierra: a veces un día, a veces tres semanas. Él se aprende el parte del tiempo a las seis de la mañana y comprueba las ruedas dos veces antes de arrancar, también en junio. Si el paso abre, sube. Si no abre, sube mañana. «Þetta reddast», dice, que en islandés viene a ser «ya se arreglará»; en su boca no es optimismo, es aritmética. El invierno, además, es su temporada buena: se levanta antes, arregla goteras y vuelve de la ruta de mejor humor que en agosto.







