El reloj que lleva por dentro
En su historia, Alek se quemó una vez reparando el sistema eléctrico de una lancha, y le quedó una marca que no le duele pero que se mira cuando piensa, a veces en mitad de una frase. La usa de reloj: le recuerda que las cosas se rompen sin aviso, que lo que parece funcionar puede estar rozando un cable pelado por dentro, donde nadie mira. Por eso revisa dos veces lo que otro daría por hecho. El retrato no enseña nada de eso: solo su cara de frente, con el pico naranja y los ojos oscuros. Lo de debajo te lo cuento en su historia.







