El zorro que cambia de color
Aquí va el dato que más engancha a los niños: el zorro ártico no lleva siempre el mismo abrigo. En invierno se pone blanco entero para desaparecer en la nieve, y cuando llega el verano y la nieve se derrite, su pelo tira a pardo grisáceo para confundirse con la roca y la tierra. Es como tener dos disfraces al año, uno para cada estación. En el retrato de Otto lo ves en ese punto en que el gris va pasando a blanco, con el frío ya cerca.







