El zorro de la cuneta
Cuando Otto tenía seis años, encontró un cachorro de zorro ártico muerto en la cuneta de una carretera en Hammerfest, en el norte de Noruega. No lloró. Volvió a casa, cogió una caja de cartón, regresó a buscarlo y lo llevó a enterrar con Ragnhild, la vecina mayor que lo cuidaba por las tardes mientras su madre trabajaba turnos de diez horas en una planta de cangrejo de nieve. Ragnhild no le dijo que era \"parte de la naturaleza\" ni que \"todo pasa\". Le dijo: \"Ahora sabes dónde está.\"
Esa forma de entender las cosas es lo que Otto lleva encima desde entonces. Práctica. Sin rodeos. Y es lo que tiene de bueno un personaje como este para un niño: no es un animal de peluche ni un dibujo animado. Es alguien con un gorro de lana que vive en una isla del Ártico noruego, que trabaja con las manos, que cuida las cosas a su manera y que un día encontró un zorro muerto y en vez de llorar fue a buscar una caja.
La camiseta se usa para lo que se usan las camisetas: para el parque, para el cole, para el fin de semana, para estar por casa. Los colores son fríos (azul, gris, blanco) con el toque de amarillo mostaza del jersey que rompe la sobriedad. Se nota sin ser estridente. Combina fácil con pantalones de cualquier color oscuro o neutro.







