Punto que abriga de verdad
Olwen no se fía de lo que cruje. Contra el frío húmedo galés confía en el punto tupido y en la lana buena. Nada de plástico. Reconoce una lana buena con los ojos cerrados, por el peso y por el olor a lanolina, y el jersey mostaza del retrato se lo teje ella misma cada tantos inviernos. Bueno, casi cada invierno.
En la sudadera no ves la lana, ves el retrato de una liebre que sabe abrigarse. La lana buena pesa más de lo que uno espera. El resto está en su biografía: el valle, los inviernos, por qué el jersey es mostaza.







