Ponme la hora exacta
Es lo primero que dice al subir a bordo, antes de anotar nada, y se lo ha dicho a patrones, a armadores y a su propio jefe. Si le dan una hora redonda, pide que se la repitan con los minutos. La anota, repite el número en voz baja y solo entonces abre el maletín. Lo hace también cuando está sola y no hay nadie que se lo tenga que confirmar.







