Dos segundos antes de bajar
Antes de bajar a una bodega apoya el dorso de la mano en el mamparo y espera dos segundos. Si al otro lado hay agua, se nota antes en la piel que en los ojos. Se lo enseñó su padre, que fue calderero del varadero de reparación del puerto hasta los sesenta y dos, y sigue haciéndolo con veinte años de oficio encima y el informe medio escrito en la cabeza.







