Un axolote para el primer café
En la taza va el retrato de Ikal: un axolote de piel rosa pálida, con las branquias rojas y plumosas a los lados de la cabeza como una corona y la boca ancha, curvada hacia arriba. Lo creé de frente y con el fondo liso, con la camisa roja a cuadros sobre la chaqueta vaquera azul. El interior de la taza es azul: el rojo de las branquias y de la camisa se apoya en ese azul cada vez que la levantas.







