Un axolote para el fresco de la mañana
En la sudadera va el retrato: un axolote de piel rosa pálida, con las branquias rojas y plumosas asomando a los lados de la cabeza como una corona y la boca ancha, curvada hacia arriba. Debajo, la camisa roja a cuadros y la chaqueta vaquera azul, muy gastada. Lo creé de frente y sobre un fondo liso: el retrato se lee entero en el pecho, y el rosa de la piel resalta sobre el azul del denim.







