Cincuenta y dos hercios
En su historia, Faiz repara el aire acondicionado de medio Muscat por su cuenta. Detecta una avería de oído: «el compresor vibra a cincuenta y dos hercios, debería ir a cincuenta; en dos semanas se para», y a las dos semanas el cliente le llama. A un aprendiz que preguntó por qué se limpian los filtros cada mes, le contestó seco: «porque el polvo de aquí no es polvo, es arena, y la arena no perdona».







