Quince riales sin regatear
En su historia, el vendedor del zoco le apartó una Grundig Satellit 2100 de los años setenta, la misma radio que su padre tenía en la furgoneta. Faiz la pagó sin regatear, algo que nunca hace. La destripó, encontró el condensador reventado —la pieza que causaba la estática que oía de crío— y la cambió. La sintonizó en Radio Oman AM: sonaba igual que quince años atrás.







