El que guarda de más
En su historia, Faiz guarda piezas para modelos que ya no se fabrican, bolsas de frutos secos bajo el asiento de la furgoneta y hasta once radios viejas que dice que va a vender y no vende ninguna. Duerme con la ventana abierta y no echa la llave, solo el pestillo, sin llave, para saber que, si quisiera, podría salir. No es que quiera irse: es su manera callada de prometerse que se queda.







