Una mochila para el día entero
Va bien de mochila escolar, de viaje o para el curro: te la cuelgas, metes lo del día y adelante, con los brazos libres. Delante llevas a una caimán negro que no se altera por nada, de las que organizan la sala en vez de llenarla. Si vas a cargarla ocho horas, que al menos venga con un bicho tranquilo mirando de frente. Quién es está en su biografía; aquí llega ligera, en versión mochila.







