Capacidad y bolsillos
La mochila de Yara es una pieza pensada para cargar cosas reales durante un día largo. Cuarenta y cinco centímetros de alto, cuerpo en poliéster 600D blanco, banda superior crema donde se imprime el retrato del caimán negro. Un compartimento principal con cremallera de doble corredera y un hueco interior acolchado preparado para portátil de hasta quince pulgadas. Dos bolsillos laterales paralelos en los flancos, del tamaño justo para una botella de agua de medio litro, un paquete de cables enrollados, una pequeña grabadora digital o un monedero delgado. Correas acolchadas en los hombros, cosidas con refuerzo en la parte alta para que aguanten peso repartido y no se claven en la clavícula en el tercer kilómetro.
El interior del compartimento principal tiene el espacio necesario para cuatro o cinco cassettes de casete analógico puestas en vertical con holgura, o para un cuaderno A5, un estuche de boligrafos, una tablet envuelta y una chaqueta ligera doblada. No es una mochila gigante de trekking ni un bolso urbano minúsculo: es un tamaño intermedio de uso diario, diseñado para quien se mueve entre casa y oficina, entre clase y biblioteca, entre un café y un estudio. Quien vaya cargado con ordenador, libreta, auriculares, cámara compacta y un jersey por si refresca, encuentra aquí el hueco para cada cosa.







