Esperar el momento justo
La creé de frente y con el fondo limpio: en una camiseta se lee de un vistazo. Lo que llevas encima es una caimán negro que ha convertido la paciencia en oficio. En su historia puede quedarse quieta veinte minutos delante de una toma sin tocar nada, solo escuchando, hasta que llega el momento exacto; entonces el gesto es de una vez, mínimo, y ya está. Escuchar primero, mover después: eso es lo que cuenta, dice ella.







