El que llegó de fuera
A los veinticuatro años, Wesley dejó su lugar de origen y se trasladó a Ambalavao buscando un empleo estable, atraído por la idea de que una norma bien escrita ahorra discusiones eternas. Entró como auxiliar de archivo, sin que lo esperara nadie, empezando desde abajo. Irse y empezar de cero es lo que hacen los machos de su especie, y él lo hizo sin dramatismo. Por eso su círculo es corto y no le pesa: quiere a los pocos suyos sin necesitarlos encima.







