El peso de cada palabra
En su historia, Wesley cometió una vez un error de redacción que retrasó un acuerdo tres semanas, y no lo ha olvidado. Desde entonces elige las palabras con cuidado quirúrgico: no escribe «alega sin pruebas» cuando puede escribir «declara lo siguiente». La diferencia es minúscula en la frase y enorme en la mesa.
El retrato no cuenta nada de eso: solo deja ver su cara de frente, los ojos ámbar y las solapas del abrigo. Lo creé sereno, sobre fondo liso, y con marco pesa como un cuadro pequeño.







