Primero miro, luego bajo
«No bajo enseguida. Primero miro.» Es la frase que Dolma repite cuando alguien le pide que actúe ya. Medio terquedad de cría, medio ley suya. Antes de decidir nada sube a un punto alto, se queda quieta y mira un buen rato: quién se mueve, qué ha cambiado, por dónde conviene ir. Solo cuando lo ha visto entero baja y hace. Nunca al revés. La aldea la tiene por lenta y ella no discute; sabe que no es lentitud, es que mirar es su sitio. Esta camiseta lleva esa cara suya, tranquila y atenta, la de quien no se pierde detalle.







