Cuatro colores contra el gris
El póster juega toda su fuerza a lo que se ve: una panda roja de pelaje rojizo-castaño y cara blanca, mirando de frente, con el peto de punto turquesa de dos botones, el jersey de bloques rosa y rojo, la capucha amarilla asomando por el cuello y un collar de cuentas de colores con su cadena fina dorada. Nada más alrededor. Sobre el gris verdoso liso, esos cuatro colores saltan y la cara se reconoce desde la otra punta de la habitación. Lo creé así, de frente y sin decorado: en una pared se lee de un vistazo, de cerca o de lejos.







