Del retrato a la calle
Esta camiseta hombre de Ikal toma el retrato tal como Yago Partal lo fijó en el estudio — el axolote mirando de frente, piel rosácea y branquias reactivas — y lo traslada a una prenda que se lleva por la mañana temprano, antes del café y antes del trabajo. En el retrato Ikal aparece con una camisa de franela roja a cuadros, heredada, abierta sobre una trucker jacket de denim azul desgastado. La camiseta es lo que va debajo. La capa que aguanta sola cuando sube la temperatura y el chaleco se cuelga del hombro.
Ikal sale del canal con el bajo de los vaqueros mojado y las manos moradas del frío del agua. Son las nueve de la mañana, ha estado desde las seis y cinco y ya se ha quitado las capas una por una, conforme el sol subía sobre los ahuejotes. Queda la camiseta. Queda el sudor del primer tramo. Queda el machete de mango de madera al cinturón, la cuerda sobrante enrollada en la mano izquierda.







